Introducción al libro “Percepciones Claras”

Desde mi Experiencia Fuera del Cuerpo (EFC), o dicho de otra manera, un viaje astral, cuando tenía 4 años, y mi impresionante Experiencia Cercana a la Muerte (ECM) cuando tenía 15 años, mi vida se ha alterado radicalmente y mi desarrollo psicológico ha progresado a un ritmo imparable en lo positivo. Desde entonces me he dado cuenta de que hay muchas más cosas entre el cielo y la tierra. Por eso mi vida se ha enriquecido.
Oía cosas sabias que nunca me habían enseñado durante mi educación porque mis educadores no tenían esos conocimientos. Obviamente era algo fuera de ellos y fuera de mí, pero yo lo oía. Se había desarrollado una sensibilidad que no tenía nada que ver con la conciencia materialista. El prestigio y el dinero no me interesaban y desde aquel entonces mi vida se ha enfocado completamente en el bienestar general de las personas que me rodean. También en aquellos que amargaban mi propio bienestar por furia ciega, agresión o impotencia. Yo les daba amor desde una
Por la EFC y la ECM fui tocado por una forma de amor que es única, que es difícil de explicar en palabras y de la que saco un enorme poder interior. Aunque es difícil, en este libro quiero tratar de dar una idea de ese precioso mundo. Es una especie de amor universal, una energía placentera que traspasa ampliamente las cosas materiales y que se puede sentir directamente en el entorno del corazón del cuerpo físico. Se parece a un haz de energía que está omnipresente y que se mantiene a si misma. Un día escribí un poema y en este libro hay más.....
Amor
Existe algo mucho más fuerte
de lo que podemos levantar.
Existe algo mucho más caluroso
de lo que podemos sentir.
Existe algo mucho más precioso
de lo que podemos ver.
Existe algo con mucha más paciencia
de la que nosotros mismos podemos cargarnos.
Existe un amor omnipresente
al que no se le puede dar un nombre.
Está delante, detrás de ti
debajo, encima y dentro de ti.
Es la belleza
del rico más allá.

No es ese amor romantizado por la mente. Esta forma de amor sobrepasa el limitado “pensar” y quizás debe ser denominada como “mística”. Y es que tampoco tiene nada que ver con la sexualidad y todo lo romantizado al respecto. Tras años de comunicarme con otros, de leer libros y de examinar como esa placentera energía de amor se manifiesta en el cuerpo, me he dado cuenta de que solo un limitado grupo de personas reconoce esta sensibilidad.
Esta intensa y calurosa, cariñosa forma de compasión por todo lo que vive, cosa que en los contactos con el más allá habla por sí misma, resulta ser excepcional. Después de años de investigación, finalmente ha resultado que soy un trance-médium. Un experto en el terreno del oficio de médium en el Zwanenhof en Zenderen me ha explicado que nací con este don o sensibilidad. Querría denominar esta forma como parte de los “fenómenos astrales”, lo que pertenece al sexto sentido. Esta energía es tan sutil que (aún) no hay instrumentos de medición para poder medirla.
Considero que el sexto sentido se activa cuando el “pensamiento”, con sus restricciones que se autoimpone, se para, cuando surge el sosiego interior. La serenidad de una personalidad. Opino que el nivel de las vibraciones del “pensar muy activo” es tal que, y eso ocurre muchas veces, por ausencia de sosiego interior, se “suprimen” la sensibilidad más fina del corazón y el ser consciente del cuerpo, es decir: el sexto sentido es suprimido. Nuestras ocupaciones y actividades, a menudo innecesarias, hacen que ya no veamos ni sintamos las cosas más delicadas. Son cosas a las que los niños aún son sensibles, ya que todavía no están condicionados a usar constantemente el pensamiento. Se les llama “niños de la nueva era”.
En este libro prestaré, de vez en cuando, atención a estas formas de actividad del cerebro y a cómo un exceso de “ego” contribuye a una carencia de sensibilidad y empatía. Es precisamente gracias a la actividad del sexto sentido que muchos problemas en el campo del “pensamiento” se solucionan automáticamente, pero........
me pregunto: ¿dónde se ha quedado el sexto sentido en mucha gente?

Creo que, como todos los animales, los seres humanos tienen, por naturaleza, un sexto sentido; sin embargo, parece bastante claro que éste es suprimido por el exceso de pensamiento. Yo considero que el exceso de pensamiento es ciertamente un impedimento, pero el ser humano se siente precisamente orgulloso del hecho de que está envenenado con razón. A pesar de ello, lees casi todos los días en el periódico que ésto conlleva muchos problemas. Es la causa de todo el aislamiento, de eso pueden contarnos todo los psicólogos y psiquiátras.
El sexto sentido es, sin embargo, un mundo con un ritmo de cerebro lento, donde se siente una afinidad más profunda con lo que vive y se mueve entre cielo y tierra. Allí todo es amor. Una vez que lo has probado inmediatamente termina el afán de cazar para competir con otros en detrimento de otros y para hacer guerra; lo que pone fin al egoísmo de “primero yo, siempre yo.....”
Los contactos que he tenido con los espíritus de fallecidos, ángeles y entidades astrales han sido de una belleza nunca vista, llena de melancolía y profunda compasión, calurosa afinidad y momentos de intensa emoción. Momentos también de superación del dolor y de situaciones en las cuales se podía perdonar. Conflictos que parecían no tener fin, o conflictos internos, se han solucionado y transformado, la pena se ha desahogado llorando, y el lado oscuro de la conciencia se ha confrontado y superado en una profunda catarsis.

En especial quiero darle las gracias a mi mujer Sonja. Sin ella no habría podido realizar este libro. Todas las personas que se mencionan en este libro y para quienes he hecho una “lectura” han sido anonimizadas. Este libro quiere ser un relato de un precioso mundo de amor desde el más allá. El contacto con el Amor Universal es el arte de evitar un exceso de ego.
Amorinda van de Eeuwigheid. (Amorinda de la Eternidad)