ECM a causa de una crisis existencial

Amorinda van de Eeuwigheid ( Amorinda de la Eternidad)

Yo tenía 15 años y era muy infeliz. Es el año 1977.
Mi padre y mi madrastra no tenían un matrimonio feliz pero seguían viviendo juntos. Yo tenía un hermano, un medio hermano y una hermanastra que tenía casi la misma edad que yo, era la hija de mi madrastra de una relación anterior.
De una manera muy sutil un niño era favorecido con respecto al otro. Mi hermanastra era la preferida de su madre. Mi medio hermano era el preferido de mi padre y de mi madrastra (siendo el hijo de los dos) y ellos nos toleraban a mi hermano mayor y a mí, pero en absoluto nos amaban.
Con frecuencia y de manera metódica mi hermano y yo eramos el blanco de vejaciones, y si había frustraciones se desahogaban con nosotros. Eso causaba un constante sentimiento de soledad. Nos golpeaban en la cabeza, nos encerraban en el sótano o nos ponían de pie en el rincón con las manos en la cabeza; todas estas cosas pasaban frecuentemente, por no mencionar la negligencia emocional. Afortunadamente yo sí tenía mi propio hermano y tal vez por eso yo pude seguir a pesar de todo. Mientras tanto me aferraba a mi propia identidad, que cuidaba como a un diamante. Nadie me la quitaría......

Mi padre era muy trabajador, también los sábados y no aceptaba contradicciones. Las contestaba siempre con insultos y maldiciones. Asimismo, mi madrastra tenía un latiguillo o frase: “A callar” o “No tienes nada que querer”, o nos castigaba reteniendo la paga semanal. Ya que yo era Altamente Sensible, todas las críticas y ladridos me entraban por partida doble y me iba ajustando a ello para mi propia autoconservación.
Mis padres no se daban cuenta en absoluto de que era Altamente Sensible y yo mismo tampoco era consciente de ello. Creían que la mano dura era la mejor educación para participar en la sociedad. A los 4 años tuve una EFC.
Yo iba a un internado y dormía por las noches en una especie de catre. Una noche me caí del catre y me fracturé la clavícula. El dolor fue tan intenso que espontáneamente tuve una experiencia extracorporal. Durante bastante tiempo estuve flotando contra el techo y me vi a mi mismo tumbado en el suelo. Lo recuerdo todavía como si fuera ayer pero ya no sé cuánto tiempo duró. Ingenuo como era, tenía 4 años, lo conté en casa pero sólo se rieron mucho de mí.

Siempre permanecía alerta, miraba siempre a los ojos de mi padre y de mi madrastra para saber en qué estado de ánimo estaban y no me sentía seguro, porque a cada momento podía surgir otra ola de crítica y el humor sólo lo compartían entre los dos, humor sobre nosotros.
Mi padre tenía grandes esperanzas y cuando yo tenía 14 años me mandó a la Formación Técnica Superior. Ya que debido a la situación en casa no me sentía feliz, no me fue bien y, suspendí en idiomas. Mi padre me había prometido que me ayudaría con las asignaturas pero nunca encontraba tiempo para hacerlo de verdad. Es que o estaba demasiado cansado y se sentaba en el sillón delante de la tele, o no tenía tiempo o interés, por lo que nunca me ayudaba. Suspendí el examen final (en junio de 1977) y ya presentía cómo recibirían las notas. Hubiera preferido marcharme corriendo deprisa y nunca volver a casa, pero no tenía adonde ir. Me horrorizaba haber suspendido el examen.
A lo largo de los años, antes de que yo cumpliera 15 años, mi padre cometió abuso sexual con mi hermanastra. Mi madrastra se sentía impotente y entonces reaccionó cometiendo incesto con mi hermano y conmigo. (Véase el libro: Steven de Batselier: Impasse (Estancamiento); sobre sadomasoquismo como base de la vida amorosa de una pareja.) Sólo ocurrió de vez en cuando pero se añadió a los maltratos. Faltaba asimismo un derecho fundamental del niño: el ser amado. Gracias a terapias adecuadas he podido superar muchas cosas. El sentir amor por todo lo que me rodea nunca se ha ido.

Poco antes de mi ECM hubo ocurrido lo siguiente.....

Mi padre se había desnudado en el dormitorio y llamó a mi hermanastra que estaba en la habitación contigua. Mi hermanastra de 15 años se asustó tremendamentey bajó corriendo adonde estábamos nosotros y le contó a su madre con consternación lo que pasaba. Esa fue la gota que colmó el vaso y esta vez sí se enfrentó con mi padre. Mi hermano y yo tuvimos que presenciarlo y fuimos testigos de como la familia se hundió en una profunda crisis. Esta confrontación me causó vértigos y creía que me iba a desmayar. Otra cosa que se sumó a todo lo demás..... Cuando la tormenta hubo pasado huí a mi dormitorio, que estaba en el desván, salté con ropa y todo a la cama, me refugié debajo de la manta y me hundí en un estrecho embudo.... Empecé a caer y a caer a una profundidad que parecía no tener fin. Con una velocidad sin igual me hundí en un hueco profundo y oscuro ....
Siguió durando y durando.........
A medida que iba cayendo más profundo aparecieron cada vez más colores bonitos. Todas las tensiones disminuyeron, mi temor se redujo y se creó un ambiente muy pacífico y amoroso, pero yo no tenía ni idea de donde había venido. En cualquier caso era algo fuera de mí, lo percibí poco a poco, lo absorbé tranquilamente y un instante más tarde estaba dentro de mí. Se intensificó cada vez más hasta que me llenó totalmente. El embudo se había transformado en un tunel estrecho que se fue llenando cada vez más de luz. Vi cada vez más tintes pasteles en muchísimos colores, campos de energía rotatorios que se movían en todas las direcciones, figuras con formas de espiral en muchos tintes pasteles, un ambiente caluroso y amoroso y toda mi tensión y estrés desaparecieron, por primera vez en mi vida me sentí fuera de peligro......
Poco después el túnel se ensanchó y fue pasando del color naranja al amarillo claro, y de éste al blanco marfil. De repente de la nada pasé a estar en un enorme prado con una infinidad de flores en incontables tintes de colores, pero no los colores que se ven aquí en la tierra, sino que todo era ligeramente tránslucido con un tono de “blanco marfil”. Oí música, entre música clásica ligera y la que hace Paul Vens. Todo era claro y luminoso pero no me dolían los ojos porque la luz también estaba dentro de mí, yo “era” la luz. El ambiente de amor era tan fuerte que lo asimilé como un león hambriento. La negligencia emocional que sufrí de pequeño en la tierra hizo que esta enorme nube de Amor no pudiera cansarme. Cuando hube andado un tiempo por el espectacular paisaje de flores y Amor aparecieron múltiples seres luminosos que llevaban una nube energética de Amor aún más grande. Pero cada vez que yo quería acercarme ellos retrocedían. Por mucho que lo intenté, no pude acercarme a ellos para absorber este delicioso Amor también.....

Para mi asombro todos los cinco seres luminosos me dijeron casi al unísono, de una manera muy amable y con voces llenas de compasión, que regresara y que no podía acercarme. Para mí era algo incomprensible, pero me prometieron que un Ángel me acompañaría y me ayudaría porque lo pasaba mal en la tierra. ¿No puedo entonces quedarme aquí?

¡CLONC! Y de repente tuve que levantarme por la mañana para estar de nuevo en esta terrible familia. ¡Estaba muy, pero muy enfadado! No puedo describir cuanto lo estaba, cuando entonces una voz dulce, llena de compasión, me dijo al oído:

“Estoy contigo”

¿Este era el Ángel que habían enviado a acompañarme? ¿Con esto tenía que arreglarme? En lugar de un ser humano de carne y hueso que tendría que darme protección y acariciarme para ofrecerme seguridad, ahora tenía una pequeña nube energética de amor fuera de mí que estaba cerca. Me seguía a todas partes.

Pero al regresar por completo de mi EFC, algo había cambiado radicalmente. Inmediatamente empecé a escribir en un diario, y me había convertido en un clarividente. Recogía muchas impresiones, muchas más que desde la perspectiva de la Alta Sensibilidad, obviamente sentía los estados de ánimo de los demás y me confundía bastante por ello. Hacía llorar a personas, porque podía indicar exactamente las caracteríticas débiles y por eso fui forzado a callarme. Ya que yo, por el maltrato y la negligencia emocional, no había formado un ego sano, estaba más ocupado con los demás que con la pregunta de quién era yo mismo. Solo cuando tenía 23 años y huí del hogar a causa de los maltratos empecé a ocuparme de mi mismo. Durante el periodo entre la ECM y mis 23 años estuve deprimido porque no podía hablar con nadie sobre el tema. Y siempre me miraban de una manera extraña cuando desde mi clarividencia decía cosas en voz alta. Frecuentemente podía decir con precisión cómo uno se sentía. Acababa las frases de otras personas cuando contaban una historia. Me daba cuenta de que alquien me mentía o cuando me quería defraudar con una oferta. La consecuencia fue, por desgracia, que fui perdiendo a mis amigos y llegué a parar en una especie de semi-aislamiento. Un aislamiento que también me dio la oportunidad de reencontrar mi propia identidad por completo.

Ya que mis padres nunca me apoyaron, empecé a leer libros sobre psicología, filosofía, sociología, espiritualidad y parapsicología. Además, me influenciaron mucho sabios maestros, como J. Krishnamurti y su idea sobre la “transformación radical”. En esos libros encontré todas las respuestas que mis padres no me dieron, a veces fueron “revelaciones” de verdad.

Las nociones de la vida se sucedían la una a la otra rápido. Por la gran transparencia que me había dado la ECM y el ego poco desarrollado que tenía, pude asimilar mucho de la sabudiría de los libros.
En esos libros descubrí que la estructura de mi familia era muy complicada. Además el contenido de esos libros apoyó y confirmó mis propios pensamientos y conclusiones. Más tarde busqué, de vez en cuando, terapia para superar el dolor que me causaron los maltratos de muchos años, lo que logré con éxito.
Empecé a escribir poemas, hice dibujos a la cera y al pastel y llevé un diario biográfico..

La clarividencia nunca se fue pero aprendí a encerrar mi energía, me costó muchísimo tiempo y me causó muchos problemas en el trabajo. Ahora que hay más equilibrio tengo más tranquilidad interior, si no fuera así no podría hacer bien mi trabajo en la técnica. Pude disminuir las impresiones hasta un mínimo aceptable y eso me dio equilibrio en mis quehaceres. Importante para ello fue el encontrarme con las personas adecuadas. Cada vez un paso más adelante.

También empecé a asistir a conferencias para tener contacto con campos aún por descubrir, tenía una gran curiosidad por muchos temas.

Asimismo el Ángel tampoco se ha ido nunca, haciéndome sentir menos solo. En momentos importantes me decía cosas al oído. En la mayoría de las veces las oía, pero a veces no podía por el dolor causado por los maltratos en mi infancia, y a veces no quería oirlas. Un ejemplo: Hace unos años, por la crisis económica, perdí mi puesto de trabajo fijo. Lo presentía y me entró un pánico considerable. Entonces mi Ángel me dijo:

“Ésta es una transición a algo diferente."

Entonces pensé: “De acuerdo”.
Un día antes de mi despido mi Ángel me dijo:

“No te preocupes, hay suficiente trabajo.”

Entonces, para asombro de mis colegas, fui a la conversación de despido con una sonrisa en la cara. A pesar de la crisis obtuve otro trabajo en otro lugar en unas pocas semanas. De nuevo mi Ángel tenía razón.... Pero la brecha entre el mundo materialista y como me sentía yo creció cada vez más. En el mundo de la técnica no tienes que venir con altruismo, inmediatamente dirán que estás loco, allí reina el egocentrismo. Solo cuando descubrí la fundación Merkawah, hace 5 años, llegué a encontrarme a mí mismo. Más tarde descubrí que mi clarividencia es un la de un “Trance-médium”. A continuación empecé a hacer “lecturas”, con éxito.

Amorinda van de Eeuwigheid./Amorinda de la Eternidad